En el contexto empresarial actual, seguramente nos habremos topado innumerables veces con el concepto de Eficiencia, el término de moda que parece medir a la perfección el rendimiento que esperamos sacar de equipos y organizaciones. Sin embargo, y tal y como comenté en artículos anteriores, me gustaría centrarme en las Personas, que son las que verdaderamente consiguen los objetivos que las empresas fijan. En este sentido, la Inteligencia Colectiva permite llevar el trabajo en equipo a unas cotas de Eficiencia nunca antes vistas.

El maravilloso artículo de Anita Williams compartido por El País nos dice precisamente esto: el día a día de una empresa (independientemente de su tamaño) se gestiona con el trabajo en equipo, no con decisiones personales. Esto es, ni más ni menos, que la Inteligencia Colectiva es lo que define la eficiencia de una organización.



Todos los grupos de trabajo son diferentes, y su rendimiento en el entorno laboral no depende únicamente de la valía de sus miembros. Sacar el máximo de cada equipo exige que cada integrante haga un esfuerzo de comunicación, de asertividad y empatía para que la toma de decisiones se tome conjuntamente. Es ahí donde muchas veces está el problema. 

En la era de la Tecnología de la Información, contamos con herramientas suficientes para que el acceso al conocimiento ayude a una mejora de las relaciones entre los integrantes de un grupo de trabajo, para que su rendimiento como equipo sea el esperado. 

Personas, recordemos. Detrás de cada proyecto hay individuos concretos, con sus propias motivaciones. De la relación entre las personas involucradas en un proyecto influirá enormemente la motivación que presente el grupo en el entorno de trabajo. No basta con saber hacer las cosas, también hay que querer hacerlas. 

En conclusión, podemos decir que si no aprendemos a relacionarnos con los demás no puede haber eficiencia en los equipos de trabajo. Las tecnologías pueden ayudar a mejorar la inteligencia colectiva, pero sin una adecuación interpersonal, los resultados no serán los esperados.